Los países de Oriente Medio, encabezados por Arabia Saudí, mantendrán su monopolio en el mercado del petróleo, pese al auge de Estados Unidos y la mayor producción de Brasil, indicó la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
La AIE presentó en Londres su informe sobre Perspectivas para la Energía Mundial, que cubre el periodo hasta 2035, en el que pronostica que, tras una década de preponderancia estadounidense, Oriente Medio volverá a situarse a mediados de 2020 como principal fuente de crecimiento del suministro mundial de crudo.
La demanda mundial de petróleo habrá aumentado en un tercio en ese plazo, hasta 101 millones de barriles diarios, por la subida del consumo en China, la India -que se sitúa a la cabeza en 2020- y también en los países de Oriente Medio.
El economista jefe de la AIE, Fatih Birol, advirtió que no es correcto utilizar el impulso puntual de EE.UU., que se convertirá en 2015 en el principal productor del mundo para enviar “señales equivocadas” a Oriente Medio, que podría dejar de invertir en sus instalaciones.