Los problemas puntuales que serán tratados, según el discurso de Vallarino, son la educación, salud, seguridad y transporte, los que permitirían a Panamá alcanzar los más altos estándares de calidad de vida en la región, como meta.
Para lograr esto, el Gobierno se comprometió a realizar con transparencia sus acciones para salvaguardar la confianza del inversionista. Precisamente, fue este el tema, en el que Gaspar García de Paredes, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada, señaló como prioritario su cumplimiento.
Otro de los puntos en los que da su palabra Vallarino es en el de garantizar una distribución simple y justa de la carga impositiva manteniendo la competitividad sectorial.