Economía

El paraíso colombiano con especies que aún están por descubrir

Anualmente, miles de visitantes nacionales y extranjeros pueden disfrutar del avistamiento de ballenas, aves, tortugas, ranas venenosas únicas en el mundo, entre otras especies animales, así como de actividades de buceo, pesca deportiva y senderismo.


Atracciones
  • Bahía Solano es considerada también una de las mejores regiones para observar aves, ya que el Pacífico es el hábitat de unas 650 especies y se pueden encontrar pájaros endémicos como la oropéndola del Chocó, la pava del Baudó, la polluela pizarra, el paujil del Chocó, la paloma Alirrufa, la cotinga azul y la guacamaya verde-limón.
  • Asimismo, se pueden observar numerosas especies de ranas venenosas y variedad de murciélagos. En la región hay bastante vegetación como la palma iraca, que se usa para tejer sombreros, árboles como el abarco, el abrojo, el caimito, el pojoró, la caoba y la palmera milpesos.
  • Precisamente haciendo honor a esa infinita riqueza natural, el aeropuerto de Bahía Solano lleva el nombre del célebre médico y botánico español José Celestino Mutis, director de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada.

Bahía Solano, donde ballenas, tortugas y aves encuentran un refugio para reproducirse, es un paraíso para el ecoturismo en el Pacífico colombiano, una de las pocas zonas del mundo con selvas vírgenes y especies animales y vegetales por descubrir.

A Bahía Solano, ubicada en el golfo de Tribugá, en el departamento del Chocó, a pocos kilómetros de la frontera con Panamá, se le asocia con las ballenas jorobadas; pero este paisaje natural no solo alberga cada año a los cetáceos que llegan para aparearse y dar a luz, sino que también es hogar de una de las mayores variedades de ecosistemas en el mundo.

En los últimos años Bahía Solano y sus alrededores se han posicionado como uno de los mejores destinos para el turismo de naturaleza o ecológico.

Anualmente, miles de visitantes nacionales y extranjeros pueden disfrutar del avistamiento de ballenas, aves, tortugas, ranas venenosas únicas en el mundo, entre otras especies animales, así como de actividades de buceo, pesca deportiva y senderismo.

Entre julio y noviembre llegan a Bahía Solano las yubartas o gubartelas, como también se les conoce a las ballenas jorobadas, que viajan desde el sur del continente para aparearse y tener a sus crías, toda una maravilla de la naturaleza que hasta hace medio siglo despertaba temores entre los nativos que creían que se trataba de monstruos marinos sobre los que se forjaron muchas leyendas.

 

Educación

Con los años la gente aprendió sobre las jorobadas y hoy la región ha sabido aprovechar el turismo de avistamiento de las yubartas no solo para la economía de la bahía, sino para proteger a esta especie que está en peligro de extinción por la caza indiscriminada.

Como en otros destinos en el Pacífico colombiano, las comunidades locales han encontrado en la protección y promoción del turismo natural una forma de sustento y de desarrollo económico de la zona.

 

La mayoría de los turistas que llega a Bahía Solano son extranjeros, que a diferencia de los nacionales conoce bastante de los ecosistemas de la región y traen como equipaje aparatos sofisticados para poder captar, por ejemplo, el canto de las ballenas y las aves.

Gracias a esa oferta natural, el puerto de Bahía Solano fue escenario este mes de la llegada, por primera vez, de un crucero que ofrece a sus 132 pasajeros destinos con gran variedad de flora y fauna, a diferencia de los barcos de su clase que hacen turismo por el Atlántico, enfocados en el turismo de sol y playa.

Entre los extranjeros que más visitan la zona, según la oficina Migración Colombia, están ciudadanos provenientes de Estados Unidos, Francia, Alemania, Perú, España, Panamá, Venezuela, Suiza, Italia y Ecuador.


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923631
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América