La economía francesa creció un 0.1% en el tercer trimestre del año, gracias a la recuperación del consumo interno y al buen comportamiento del sector exterior, lo que puso fin a la serie de tres trimestres consecutivos de estancamiento o descenso, indicó el Instituto Nacional de Estadística (INSEE).
La subida del producto interior bruto (PIB) entre julio y septiembre se produce después de que hubiera descendido un 0.1% entre abril y junio, y tras haberse mantenido estable en los dos trimestres anteriores, precisó el INSEE.
El crecimiento de la economía francesa es una décima inferior a la avanzada por el INSEE en su anterior previsión, cuando la había situado en un 0.2%.
Tras haber caído un 0.2% en el trimestre anterior, el consumo interno subió un 0.2%, lo que compensó la caída del capital bruto.