La economía japonesa creció a un ritmo anual del 3,7% entre octubre y diciembre, muy por encima de lo que esperaban los analistas, según informó el Gobierno nipón.
Esa expansión corresponde a un crecimiento del 0,9% del Producto Interior Bruto (PIB) con respecto al trimestre anterior, también superior a las previsiones del mercado.
Los datos son muy superiores a los que esperaban los analistas, que confiaban en un incremento del PIB del 1,5 en términos anuales y del 0,4% con respecto al trimestre anterior, según la agencia local Kyodo.
Se trata del segundo incremento trimestral consecutivo del PIB de Japón, segunda economía del mundo, después de crecer a un ritmo anual del 1,3% entre julio y septiembre, de acuerdo con la revisión realizada en está semana.
Entre abril y junio, sin embargo, la economía nipona se contrajo un 0,5%.
En términos nominales, en los que no se tiene en cuenta la inflación, la economía japonesa creció, entre octubre y diciembre, un 0,3% respecto al trimestre anterior y un 1,2% respecto al mismo periodo del año anterior.
La principal razón del fuerte incremento en el último trimestre de 2007, según el Gobierno, fue el aumento de un 2,9% en la inversión corporativa, mientras que el consumo, que supone dos tercios del Producto Interior Bruto, subió un 0,2%.
Además, la creciente demanda de exportaciones japonesas por parte de mercados emergentes como China también hizo crecer con fuerza el PIB entre octubre y diciembre.