El pueblo panameño será el que terminará pagando el costo de la ampliación de la base impositiva del ITBM o el 5%, si el gobierno no hace un estudio profundo en el que se especifique cuáles son los servicios que únicamente consume la clase alta del país, advirtió ayer el expresidente del Colegio de Contadores Públicos de Panamá, Alvaro Moreno.
Indicó que la reforma tributaria y la ampliación del ITBM son temas muy complejos y de muchas repercusiones para el pueblo panameño si se llega a dar un mal paso.
Moreno comentó que el problema de la recaudación del ITBM no se resuelve ampliando su base impositiva, sino ajustando su fiscalización, ya que en la actualidad hay mucha fuga de dinero.
"El gobierno debe tomar en cuenta que, al ampliar el impuesto de 5% a los servicios, tarde o temprano la clase media y baja son las que van a pagar el resultado de esta decisión, sin haber logrado el objetivo de hacer pagar a los más ricos y recaudar más impuestos", expresó Moreno.
Los empresarios, médicos, dentistas, restaurantes, abogados y demás afectados por la ampliación de un impuesto nuevo para ellos trasladarán directamente este costo a la tarifa de sus servicios que tienen como consumidores a todo tipo de clase social, aseveró el Contador Público Autorizado.
Señaló que todo esto debe ser tomado en cuenta por el gobierno al momento de seleccionar los servicios a los que ampliará la base impositiva del ITBM, para lograr en espíritu lo que se busca, "repartir equitativamente los impuestos, para que el que más gana más pague".
"Yo estaría de acuerdo en que se amplíe el ITBM a los servicios seleccionados,a los que de verdad la clase alta tiene acceso, como los restaurantes y lugares de diversión de lujo, pero clasificar estos establecimientos por clase social aveces resulta difícil", manifestó Moreno.
El gobierno se comprometió con el Fondo Monetario Internacional a ampliar la base impositiva del ITBM e incrementar la tasa efectiva de tributación de los ingresos netos de los bancos.
Sin embargo, Moreno sostuvo que esto no sería necesario si se organiza una buena fiscalización en la recaudación de los impuesto, ya que la estructura actual de la administración tributaria panameña es ineficaz, ineficiente y no es rentable en fusión del personal que tiene vs. lo que recauda.
Si el gobierno deja tal y como está la base del ITBM, y destina mayores esfuerzo en la parte administrativa y de fiscalización, este impuesto representaría una fuente de ingreso de 100 millones de dólares anuales al fisco nacional, puntualizó Moreno .
En la actualidad, sólo en ITBM se está evadiendo entre 30 y 40 millones de dólares al año, debido a la subfacturación y otros tipos de distorsiones.
Por otro lado, Moreno comentó que la modificación de la tributación bancaria es un tema preocupante y delicado, porque muchos de los bancos que operan en Panamá están por los incentivos que se le dio en los gobiernos pasados.
El hecho de quitarle incentivos y beneficios a uno de los sectores pilares de la economía nacional, es peligroso, más aún cuando hoy día Panamá está experimentando una crisis y desaceleración económica, dijo Moreno.
El gobierno tiene que tratar este asunto con mucho cuidado y actuar en consenso con los bancos, para poder establecer una cifra o mecanismo en donde este sector económico esté anuente y dispuesto a pagar una cantidad razonable, sin afectar sus operaciones, recomendó Moreno.
Asimismo, Moreno señaló que por lo oneroso que son las tasas efectivas de tributación en Panamá, la gente no quiere pagar impuesto, más aún cuando toma por experiencia los malos manejos que se dieron en el pasado con estos dineros.
Por otro lado, se conoció que el gobierno acordó, por razones políticas estratégicas, suspender hasta nueva orden las deliberaciones sobre la reforma tributaria que efectuaba una comisión tripartita en la que estaban representados el estado, los trabajadores y la empresa privada. Al parecer, algunos asesores gubernamentales aconsejaron postergar la discusión de las reformas tributarias considerando que es inoportuno tratar el tema en un escenario de desaceleración económica y de tensa confrontación por el incremento del salario mínimo.
En la carta de intención al FMI dirigida por el Ministro de Economía y Finanzas Víctor Juliao al director del FMI Horst Kohler se manifiesta que la reforma tributaria será implementada en el curso de 2000, y que podría generar ingresos adicionales de alrededor de medio por ciento en el 2001.Asimismo se compromete a ampliar la base del ITBM a servicios y a artículos de lujos que actualmente no los comprende y también se habla de incrementar significativamente la tasa de impuestos que paga la banca . Se asegura que alrededor del 30 de setiembre el gobierno presentará diversos proyectos de ley para concretar cambios en la estructura tributaria.