El Senado aprobó ayer un acuerdo entre la Casa Blanca y los republicanos para sacar a Estados Unidos del “precipicio fiscal” en el cual entró, al menos técnicamente, pasada la medianoche y llegado el Año Nuevo.
La aprobación, con el voto a favor de 89 senadores y en contra de 8, pasa el drama a la Cámara de Representantes, cuya sesión se ha programado para el mediodía (17:00 GMT), y donde la mayoría republicana ha opuesto más resistencia al pacto.
El acuerdo, negociado al borde del “precipicio fiscal”, mantiene sin incrementos los impuestos para los individuos con ingresos anuales de menos de 400 mil dólares y parejas que ganan menos de 450 mil dólares.
Por encima de ese umbral, la tasa del impuesto sobre la renta subiría del 35% actual a un máximo del 39.6%, lo que supondría la primera subida de impuestos en EE.UU. en dos décadas, algo a lo que se han opuesto con uñas y dientes los republicanos.
Los cortes por 24 mil millones de dólares en el Pentágono y los programas sociales se diferirán por dos meses.