Voluntad
- Las iniciativas actuales para implementar una Ley de Trazabilidad a nivel nacional, son un excelente punto de partida; sin embargo, cuando se analiza la experiencia en otros países, hay elementos claves como la voluntad de los gobiernos y otros agentes críticos como los productores, exportadores y gremios.
- Alejandro Guevara
- Gerente General de GS1 Panamá
Retos
- Al contar Panamá con un sistema donde los sectores productivos implementen la trazabilidad, se podrá reforzar la gestión de focos de enfermedad, la prevención de la zoonosis y la inocuidad de los alimentos. Además, se podrán combatir entre otros factores el contrabando de productos como las hortalizas.
- De acuerdo al IICA, entre los desafíos que debe afrontar Panamá están la formulación de políticas agropecuarias, mejorar pasturas, genética y alimentación de los animales.
- Según la empresa GSI Panamá que brinda asesoramiento en materia en la eficacia de la cadena de abastecimiento, otra de las áreas en que se requiere de trazabilidad como un asunto de interés público es en el sector salud, pues se lograría identificar cada producto, desde el laboratorio hasta que llegue al paciente.
Fuera de lo positivo que implica la norma de trazabilidad y aunque muchos en el sector estén conscientes de que hay que contar con este sistema, a la vez les preocupa la inversión que deban realizar.
Euclides Díaz, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos de Panamá (Anagan), explicó que la trazabilidad traerá más gastos, ya que una vez se apruebe la ley será obligatoria para todos los productores en el sector.
Según Díaz, una de las propuestas de los ganaderos era que la trazabilidad, en el caso pecuario, fuera voluntaria, es decir que el que deseaba exportar debía acogerse a la norma. De acuerdo a Rodríguez del IICA, dentro de las sugerencias dadas al Mida fue que la trazabilidad se implementara de forma grupal, pues hay muchos países que la contemplan, y otros que ponen el obstáculo a la hora de exportar, como en el caso de la trazabilidad individual, pues todos los animales deben estar trazados; esta última es la que desean aplicar en el país.
Díaz indicó que en su caso y de forma voluntaria él compró el equipo para que su ganado esté trazado, los aretes tienen un costo de 2.50 dólares por animal y el equipo que consiste en un lector de radiofrecuencia que mantiene un [B]software[/B]incorporado a la computadora y que le permite por medio de un chip mantener un registro de forma mecanizada de los animales y el destino al que van tuvo un costo de unos $1,500.
Otro de los inconvenientes, según el ganadero, es que se hace la inversión pero el precio de venta de la carne no variaría, es decir se mantendría igual. En 2012 en mercados como el de Estados Unidos la libra de carne en canal se registraba en $1.91; el novillo en pie en $1.20.
Entre las consecuencias a futuro que podría tener no solo Panamá, sino también los países que no cuentan con la trazabilidad, es que se cierre el mercado a los productos exportados como por ejemplo a la Unión Europea. Los países de Centroamérica cuentan con una cuota de 9,500 toneladas de carne para exportar a la UE. A Panamá, al formar parte del acuerdo de asociación centroamericano, le corresponde parte de lo negociado, pero en la actualidad no puede exportar carne a esa región, ya que no cuenta con un sistema de trazabilidad.