Economía

Elija los mejores productos cotejando los precios


Las salsas condimentadas, son productos que todos los consumidores adquieren cada vez que realizan sus compras en los supermercados o tiendas. El Departamento de Información de Precios y Mercados de la Comisión de Libre Competencia y Asunto del Consumidor (CLICAC) realizó una encuesta en siete establecimientos en San Miguelito que venden el producto para ofrecerle al consumidor una variedad de precios y marcas como un aporte a los consumidores panameños para que elijan siempre la mejor calidad al mejor precio.
Las salsas existen desde hace mucho tiempo atrás, sien embargo sus gustos las han hecho cada vez más populares, tanto así que las hay de diversas marcas, tamaños, precios, sabores, colores, y espesores. Sin embargo, conviene hacer una advertencia en lo que se refiere a las salsas, aliños y condimentos. En líneas generales son complementos de otros platos y raras veces se toman solas, aunque eso no impide que algunos gusten tanto de las salsas que las saboreen en galletas, como si fuesen un plato más.
Actualmente hemos cambiado los gustos en cuanto a salsas se refiere; antes eran grasosas, ricas y espesas, hoy en día se hacen ligeras y buscando el sabor en el ingrediente principal, es decir, que la salsa no domine sobre el género que acompaña sino que armonice con éste. Es por eso que las especias son de gran importancia aunque es su medida adecuada. La salsa es un líquido más o menos ligado o espeso cuya función va a ser, la de acompañar y realzar el sabor del alimento o los alimentos que vayan con ella.
  • Si usa algún producto de salsa condimentada y no utiliza su totalidad guárdelo en un envase de vidrio, refrigérelo y señale la fecha en que lo guardó, no prolongue el tiempo de su utilización.

  • Si usted padece alguna enfermedad informarse del etiquetado nutricional así evitará complicaciones.

  • Tenga presente la fecha de vencimiento del producto.

  • Compare precios y contenido del producto.


No lanzéis vuestro dardo envenenado
sobre la juventud que ama y espera
dejad que goce en el festín humano
mientras la sombra de los años llega.

Yo me aparto dejándoles la senda,
por saludarlos al pasar me inclino,
y aquí en mi corazón tienen la ofrenda
de aliento, de entusiasmo y de cariño.

No penséis en la crítica del sabio
si hay luz y claridad en vuestra mente
yo también he tenido mi calvario
y el que puede luchar todo lo vence.

Heróica juventud, alzad la frente
el génio es luz irradiación divina
el que lleve esta luz será el más fuerte
para luchar en la sangrienta lidia.

No abandonéis cobardes el palenque
la gloria ofrece al vencedor el premio
dichosos los que llevan en la frente
la corona simbólica del genio.

Nicaragua 1909
bbA LA MUERTE DE VICTORIANO LORENZO

 
¡Atado! y ¿para qué? si es una víctima
que paso a paso a su calvario vá
lo lleva hasta el banquillo la república
y con ella en el alma a morir vá.

¡Atado! y ¿para qué? Frente al suplicio
los soldados esperan la señal,
el plomo romperá su pecho heróico
que ostentaba la enseña liberal.

Marcha a su lado el sacerdote trémulo
hablándole del cielo y de perdón
lleva un Cristo en las manos, y está
pálido
murmurando en silencio una oración.

 
El sigue su camino siempre impávido
sin el hondo sufrir del criminal
libre nació bajo sus grandes árboles
y en ruda lucha defendió su ideal.

De hombre nacidos en las selvas
vírgenes
en grupos de invencibles lo siguió
que allá en nuestras montañas, el
indígena
puede morir pero rendirse no.

Se hizo su jefe el montañés intrépido,
el campo de batalla fue su altar
y el órgano divino, el ruido horrísono
del cañón enemigo al estallar.

 
Y ni el invierno con sus noches lúgubres
detuvo nunca su carrera audaz,
como el león de los bosques en
América
ni dio cuartel ni lo pidió jamás.

Soñó con la victoria, fue su ídolo
y en su mano nervuda se rompió
tras el ideal la noche con lo trágico
que el astro rey en el ocaso hundió...

Y después... y en las sombras del crepúsculo
en un lago de sangre el corazón;
y el pueblo que se aleja del patíbulo
murmurando una horrible maldición.

Su centro era el peligro, nunca el pánico
hizo su corazón estremecer
se alumbraba con luces de relámpago
cuando iba el enemigo a sorprender.

Panamá 1906


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133395
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América