La lesión patrimonial por cuotas no pagadas al Seguro Social y retenidas por los empleadores panameños durante 2015 se duplicó con respeto al año anterior y llegó a alcanzar los 6 millones de dólares, indicó la fiscal general de Panamá, Kenia Porcell.
"Todo empleador que retiene (y no paga al Seguro Social) la cuota de su trabajador está cometiendo un delito, Si ese empleador no entrega a quien corresponde la cuota del trabajador, está afectando a su jubilación y a su justicia social", afirmó Porcell durante la presentación del informe sobre su primer año de gestión.
En 2014, los empleadores panameños se apropiaron de 2.6 millones de dólares en concepto de cotizaciones no pagadas al Seguro Social y se registraron 227 denuncias, mientras que en 2015 se dejaron de cotizar 6 millones de dólares y se interpusieron el doble de denuncias, agregó Porcell.
Unas cifras que la fiscal general calificó de "preocupantes", ya que "es el dinero del pueblo, del trabajador". Las penas por la retención indebida de cuotas oscilan entre los 6 meses y los 4 años de cárcel, recordó la procuradora panameña.
"He girado instrucciones a los fiscales que tienen que ver con estos delitos a que todavía sean mucho más operativos", añadió.