El desempleo volvió a subir en Estados Unidos en febrero, cuando la economía estadounidense, debilitada por las incertidumbres sobre Irak, suprimió más de 300,000 empleos. La tasa de desempleo en Estados Unidos se incrementó a 5.8% en febrero y permanece por debajo del 6% registrado en noviembre y diciembre, según cifras publicadas ayer por el Departamento de Trabajo.
Pero la cantidad de trabajos perdidos en febrero -que es la mayor desde noviembre de 2001, tras los atentados del 11 de setiembre contra Estados Unidos- desafía las expectativas de los economistas, que esperaban un incremento de 10,000 puestos.
Los expertos consideran las cifras de creación o supresión de empleos como un dato que indica mejor el estado de salud de la economía que la evolución de la tasa de desempleo. La Reserva Federal (Fed) en su Libro Beige publicado el miércoles pasado dejó entender que el crecimiento de la actividad fue "débil" en enero y febrero, y que las empresas continúan limitando sus contratos.
"Es un shock que la cifra de supresiones de empleos haya sido tan elevada", estimó John Challenger, del gabinete de asesoría Challenger, Gray and Christmas, dudando "que haya una reversión de la tendencia de las contrataciones antes de varios meses".
En febrero, la cantidad de personas sin empleo aumentó en 148,000 a 8.5 millones. La población activa progresó en 19,000 a 145.9 millones, mientras que la cantidad de personas que tienen un empleo bajó en 128,000, a un total de 137.4 millones.
"La baja de febrero refleja una continua debilidad en el sector industrial y numerosas pérdidas de empleos en los sectores de la construcción, del comercio minorista, de los servicios y los transportes", subrayó Kathleen Utgoff, de la oficina de estadísticas del Departamento de Trabajo.
"Sabíamos que febrero sería un mes difícil, cuando las empresas y los hogares comienzan a perpararse para una guerra en Irak. Pero ahora comenzamos a ver su real impacto", estimó por su parte el economista independiente Joel Naroff.
La única buena noticia para los trabajadores es el aumento del 0.7% de los salarios por hora, la mayor progresión desde setiembre de 1983. Pero todos los sectores, salvo el sector público, registraron una baja en el número de empleados: el sector industrial perdió 53,000, el de la construcción suprimió 48,000 y los servicios 204,000.
"El duro invierno puede explicar la enorme baja en la construcción y los transportes", constató Naroff, aunque indicó que "esta baja (de empleos) no puede ser explicada por factores temporales o excepcionales".
Los analistas estiman que estas cifras se deben a los temores de una guerra en Irak, que deprimió la moral de los consumidores a su menor nivel en diez años, lo que puede confirmarse por la pérdida de empleos en restaurantes (-85,000 puestos).