La empresa calificadora Standard & Poor´s desplazó a Panamá de su ubicación como país estable para situarlo como país de perspectivas negativas, introduciendo incertidumbre sobre el futuro económico del gobierno de Mireya Moscoso.
El Panamá América contactó en su oficina de Nueva York a Boris Segura, analista de Standard & Poor´s a cargo de la cartera de Panamá, quien ofreció declaraciones exclusivas sobre la nueva calificación.
Manifestó Segura que la calificadora de riesgo le prestó mucha importancia a la posible utilización del monto del Fondo Fiduciario para el Desarrollo en obras sociales, el aumento de los aranceles, la negativa de privatizar el IDAAN y la indisciplina fiscal reinante durante el gobierno de Pérez Balladares para cambiar la calificación de Panamá de "BB + estable" a "BB+ negativo".
De acuerdo a Segura, la utilización del Fondo Fiduciario fue analizada muy de cerca, ya que los indicadores sociales de Panamá son muy modestos, lo que implica que el Gobierno debe realizar una fuerte inversión en este renglón.
Explicó que, a pesar de que la inversión de carácter social no tiene nada de malo, el problema radica en que para ejecutar este tipo de inversiones hay que tener presente que si se desean aumentar los gastos, también se beben incrementar los ingresos tributarios.
No obstante, señaló que si el Gobierno de Mireya Moscoso empieza a utilizar los 1,300 millones del Fondo Fiduciario para ejecutar obras sociales, sin buscar la manera de continuar realizando depósitos, en unos cuantos años habrá gastado todo este capital y se crearía un estimulo fiscal un tanto ficticio.
Igualmente S&P, al hacer su análisis, tuvo muy en cuenta la decisión del gobierno actual de no privatizar el IDAAN, debido a que esta entidad mantiene fuertes pérdidas y ocupará una cantidad importante de recursos para la ejecución de inversiones.
Segura indicó, asimismo, que "nosotros (S&P) no sabemos de dónde saldrá este capital, si la institución no se privatiza ni se suben las tarifas; por ello lo más probable es que el IDAAN pase a ser una carga más para el Gobierno" añadió.
Mediante un comunicado difundido por las agencias cablegráficas internacionales , S&P anunció ayer que había recortado el panorama de la calificación de deuda de Panamá de "estable" a "negativo". Al mismo tiempo, la firma dijo que mantenía la calificaciones de "BB+" para la
deuda a largo plazo en moneda local y en moneda extranjera del país.
La compañía también reiteró su calificación de "BB+ senior" no garantizada para la deuda de 4,000 millones de dólares en moneda extrajera del país, que incluye los Brady (FLIRB, PDI, Par, y de descuento), los bonos Yankee bonds y los Eurobonos.
S&P dijo que la decisión de recortar el panorama de calificación refleja sus temores sobre el uso del Fondo Fiduciario para el Desarrollo, que suma unos 1,300 millones de dólares.
Según la firma, el empleo del Fondo crea el riesgo de un indeseable estímulo fiscal en Panamá, el cual, a su vez, ejercería presión hacia la baja sobre la calificación del país".
Agregó el informe que el panorama negativo también refleja la "ambivalencia" del país hacia la profundización de las reformas estructurales, lo cual puede ser visto en la decisión de aumentar los aranceles agrícolas, y los menores prospectos a favor de la reforma del Seguro Social y de la privatización de algunas instituciones estatales.
Responsabilizando también al régimen anterior ,la calificadora explicó que un relajado control fiscal durante los últimos dos años del gobierno de presidente Ernesto Pérez Balladares evitó que se produjera una significativa reducción de la deuda del sector público, lo cual es clave para mejorar la calificación de riesgo del país.
"El nuevo gobierno de la presidenta Mireya Moscoso tendrá el reto de retomar la disciplina fiscal y avanzar al mismo tiempo en la implementación de una ambiciosa agenda social sin comprometer la estabilidad macroeconómica y la calificación de riesgo del país", dijo la firma.
En este sentido, Segura reiteró que el déficit que se encontró, se heredó de la administración de Pérez Balladares, por lo que no hay que culpar al actual ejecutivo de los desmanes que se cometieron.
Explicó que básicamente, durante la gestión de Pérez Balladares, el déficit fiscal fue mucho mayor de lo que se anunciaba y citó como ejemplo que para 1998 se dijo que se esperaba un déficit de 1.7% del Producto Interno Bruto (PIB), pero a final de cuentas resultó ser 2.8%.
Lo mismo sucedió durante este año, cuando se señaló que alcanzaría un 1.0% del PIB, pero de acuerdo a los estudios de S&P, este renglón deberá situarse como mínimo en un 2.0%, motivado sobre todo por motivos electorales, "lo que nos tiene muy desilusionados", aclaró Segura.
Agregó igualmente que en general no se ven planes claros de que hacer con los bancos oficiales, que son una fuente de presión sobre el gasto y por lo general son entidades que han perdido.
Según el analista de S&P la próxima revisión de Panamá se hará dentro de unos seis meses y a pesar de que es casi probable que no se baje la calificación, se observará muy de cerca las decisiones que tome el Gobierno de Mireya Moscoso.
Explicó que la calificación de Panamá es "BB+", en otras palabras , el país está en un escalón por debajo del grado de inversión aceptable, que es "BBB-", y la denominación "estable negativo" le señala al mercado que la calificadora espera que esta denominación baje a mediano plazo, o sea, en un lapso de uno a tres años. Sin embargo la rebaja de la calificación de Panamá "no es inminente".
El ejecutivo precisó que confía en la capacidad y gestión del ministro de Economía y Finanzas, Victor Juliao y de su equipo de trabajo, ya que son personas sensatas que tiene buenas intenciones y se aprecia que quieren imponer una disiplina físcal.
Pero a la vez enfatizó que en el gabinete de Moscoso existen otras personas, al igual que algunos asesores presidenciales, que al parecer no tienen la misma sintonía de ellos, lo que si es un problema, dado que podrían tomarse algunas decisiones negativas.
Segura precisó que su deseo, al igual que el de la mayoría de los inversionistas de Wall Street, es que cuando llegue la fecha de la próxima revisión se haya decidido no hacer uso del Fondo Fiduciario, detenido el aumento de aranceles y retomado la disciplina fiscal.
RESPONDE VICTOR JULIAO
La calificación de Standard & Poor´s tomó por sorpresa al Ministro de Economía y Finanzas, Victor Juliao. Cuando El Panamá América solicitó su comentario, Juliao desconocía el informe de la calificadora.
Fue entonces que le remitimos por fax el texto del cable de AP sobre la calificación .Luego se reunió varias horas con sus asesores para analizarlo y redactar un comunicado.
Considera el titular de Economía y Finanzas que la decisión de la calificadora se basó en la subida de los aranceles y la intranquilidad que existe en que se vaya a usar el monto del Fondo Fiduciario, cambiando la ley que sólo permite el empleo de los intereses.
Juliao agregó que todo esto, sumado al alto nivel de la deuda externa, que se acumuló durante los años de la dictadura y sumados a dos años seguidos obteniendo un déficit fiscal sumamente alto, producto del desenfreno de los gastos del Gobierno de Pérez Balladares, que primero quiso reelegirse y después no le importó ya el país cuando el PRD perdió las elecciones. El comunicado oficial enfatiza que " como gobierno responsable , nos encontramos , corrigiendo los rumbos para sanear las finanzas públicas, disminuir el déficit y propiciar los ambientes propicios para la inversión interna y externa".
Destacó que a pesar de que S&P mantuvo a Panamá en un "BB+", todo esto influyó para que se le diera una calificación negativa. Reitera el comunicado que "lucharemos sin desmayo hasta ver resueltos los problemas que agobian a la comunidad panameña; respetaremos y cumpliremos con los compromisos adquiridos con las instituciones financieras internacionales, pero que, igualmente, buscaremos la salida más apropiada e inteligente, de acuerdo a las circunstancias imperantes".