La compañía canadiense Magna informó ayer de que perdió el contrato para el montaje del vehículo BMW X3, que realiza en la localidad austríaca de Graz, ante la entrada en funcionamiento de la planta del fabricante alemán en Spartanburg (EE.UU.).
La compañía canadiense, una de las mayores fabricantes mundiales de componentes del automóvil, añadió que espera continuar el montaje de la presente generación del BMW X3 hasta el 2010, cuando la casa alemana empezará el montaje de la nueva versión.
Magna también añadió que BMW puede finalizar la producción del BMW X3 en Graz en cualquier momento.
La pérdida del contrato con BMW puede tener graves consecuencias para Magna. El año pasado el montaje del BMW X3 representó más de $2.000 millones en ingresos para la compañía canadiense.
Magna es la única empresa encargada del montaje del X3 desde que se inició la producción del vehículo en el 2003. El contrato con BMW representó un 45% del total de vehículos montados por Magna Steyr en el 2006.
A pesar de ello, Magna dijo que es "en la actualidad un proveedor importante de la instalación de BMW en Spartanburg".
Estados Unidos es el mayor mercado para BMW, y en el 2006 vendió 113.000 modelos X3, el 27% en ese país.
Magna también dijo que está "en conversaciones con clientes sobre futuras oportunidades potenciales de montaje" en su instalación de Graz.
La pérdida del contrato de BMW es el segundo golpe que Magna sufre en los últimos días.
La empresa canadiense era considerada la favorita para comprar el Grupo Chrysler, uno de sus principales clientes, pero el lunes DaimlerChrysler anunció que el fabricante estadounidense será vendido al fondo de inversiones Cerberus por $7.400 millones.
BMW señaló que sus resultados en el 2006 registraron pérdidas de casi $1.000 millones simplemente por la valorización del euro y la depreciación del dólar y otras monedas.