Economía

Empresas buscan que las máquinas sean más como un adulto y menos bebés

Las máquinas contienen toda la amplitud del conocimiento humano, pero tienen el sentido común de un recién nacido. Yann LeCun, director de investigación sobre inteligencia artificial..

Empresas buscan que las máquinas sean más como un adulto y menos bebés
Empresas buscan que las máquinas sean más como un adulto y menos bebés

Las máquinas contienen toda la amplitud del conocimiento humano, pero tienen el sentido común de un recién nacido.

Yann LeCun, director de investigación sobre inteligencia artificial en Facebook, lo demuestra colocando una lapicera en posición vertical sobre la mesa y sosteniendo luego adelante su teléfono.

Lleva a cabo el juego de manos y, cuando levanta el teléfono, ¡ta-da!, la lapicera desapareció.

Es un truco que provoca un suspiro de asombro en cualquier niño de un año, pero el software de inteligencia artificial más avanzado en la actualidad y la mayoría de los bebés de meses no puede apreciar que ese juego de desaparición no es normal.

"Hasta que no tienen unos meses, si usted hace este truco, no le prestan atención", dice LeCun, padre de tres hijos. "Después de unos meses, descubren que no es normal".

Una de las razones que llevan a amar las computadoras es que, contrariamente a muchos niños, hacen lo que se les dice. Prácticamente todo lo que es capaz de hacer una computadora fue puesto allí por alguien, y rara vez han podido descubrir nuevas técnicas o aprenderlas solas.

 

Las computadoras dependen: "Si sucede esto, haz esto". A menos que se le diga explícitamente que las lapiceras no desaparecen, una computadora lo acepta.

La pieza importante que falta en la cruzada por la máquina pensante es dar a las computadoras una memoria que funcione como la sustancia gris en nuestra cabeza.

Una IA con algo parecido a la memoria cerebral podría discernir los puntos destacados de lo que ve, y usar la información para determinar su comprensión de las cosas a lo largo del tiempo. Para hacerlo, los científicos más importantes del mundo están repensando cómo almacenan información las máquinas y se inspiran en la neurociencia.

 

Este cambio en el pensamiento ha generado una carrera armamentista en la IA entre empresas de tecnología como Facebook, Google y Baidu, la compañía china.

Están invirtiendo miles de millones de dólares para crear máquinas que algún día tengan, quizá, sentido común, y para crear software que responda de manera más natural.


Prueba

  • Para ilustrar cómo usamos la memoria para responder a un suceso, Yann LeCun, director de investigación sobre inteligencia artificial en Facebook, toma la lapicera y se la arroja a un colega. Una máquina sin memoria o sin comprensión del tiempo no sabe cómo predecir dónde aterrizará el objeto o cómo reaccionar. Las personas usan la memoria y el sentido común para atrapar o esquivar casi instintivamente lo que avanza hacia ellas. Jason Weston, científico de Facebook, observa el arco que describe la lapicera en el aire hasta golpearlo en el brazo. "Es malísimo atajando", dice LeCun riéndose, "¡pero lo predice!".


fecha edicion
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979531
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América