Nuestra sociedad está cambiando tan radicalmente que hay una necesidad de estrategias de diferenciación creativa, especialmente con una población cada vez más informada y consciente socialmente".
Así piensa Diego de la Torre, presidente ejecutivo de la empresa peruana de La Viga, S.A. el más grande distribuidor de cemento y acero del mercado peruano, participante del Pacto Global respaldado por Naciones Unidas. De acuerdo al ejecutivo peruano, quien también es profesor de la Universidad del Pacífico de Lima y conferencista internacional sobre temas de estrategia y cultura corporativas, la sociedad actual demanda mayor esfuerzo a sus dirigentes privados debido a que no es suficiente satisfacer las necesidades inmediatas de los consumidores individuales sino también satisfacer los intereses de largo plazo de los consumidores y la sociedad.
El empresario de la Torre precisó que la respuesta a la crisis económica por parte de las empresas, se determina si la misma empresa es bien manejada, de forma eficiente, y que los trabajadores sean bien remunerados y capacitados, con capacidad de respuesta en situaciones de crisis y enfrentar cualquier tipo de problemática de índole macroeconómica. Enfatiza el empresario que hay empresas que, a pesar de la recesión , se mantienen bastante bien, particularmente en los sectores microeconómicos que en los macroeconómicos.
Recalcó que si las empresas siempre se atienen a las decisiones económicas de un determinado gobierno, es evidente que se verán afectadas, y para ello se hace necesario un cambio de mentalidad. Anotó sobre este punto que hay que entender que la globalización ha tocado las puertas de todo el mundo y sobre todo a los países latinoamericanos, los cuales se han tenido que adaptar, con procesos de reingeniería, y de calidad total ." Los que no han desarrollados este método están en un cementerio empresarial." comentó.
De la Torre agregó que las empresas que sobreviven a la crisis tienen que enfrentar nuevos retos, que no sólo involucran la presión competitiva de buenos precios y productos de calidad. Puntualizó que lo que hoy en día otorga ventaja competitiva es cómo diferenciarse una empresa de la otra.
Por ejemplo, si una empresa logra generar intangibles, como una buena reputación y si es percibida como una empresa socialmente responsable que tiene efecto positivo en la sociedad, va a ganar el favor del consumidor.
La competitividad ya no se fija solamente en la estructura de costos o mejor precio o calidad, sino por elementos intangibles adheridos al producto o a la empresa que lo produce. Este fenómeno se refleja también cuantitativamente en los mercado de valores; y se desprende del siguiente ratio que involucra el valor de mercado de la empresa en la bolsa de valores, dividido por el valor contable (activos físicos), y el valor de mercado que excede en promedio el valor en libros.
En la década del 50 este ratio medida) tenía índice de (1), pero hoy en día se calcula en (3) , posición privilegiada en la que figuran las 200 primeras empresas de Estados Unidos según datos de la Reserva Federal .
De la Torre indicó que de cada 900 dólares de valor de una empresa en la bolsa de valores, 600 dólares se atribuyen a los activos intangibles, que son: reputación, el trato a los trabajadores, el conocimiento acumulado y las actividades de producción positiva, lo que aumenta la preferencia por parte de los consumidores.
El empresario peruano precisó que por el momento los países de América Latina no han logrado puntos sustanciales para ser competitivos. Actualmente, dijo, se está en un proceso de sensibilización de estos temas.
TLC
Hay una megatendencia en el mundo con el GATT, donde se ha progresado en la parte arancelaria, pero el problema está en los sistemas paraarancelarios, que involucran los controles de calidad, fitosanitarios, que no deben ser descuidados, recalcó el empresario de la Torre.
Se tiene que exigir un mínimo de calidad en los productos que vienen de los países en desarrollo, pero lo que se podría hacer es promover que las empresas sean socialmente responsables, factor que ayudará a que los países en desarrollo puedan ingresar al mercado europeo.
De la Torre destacó que no se busca un tratamiento preferencial por que sí, sino una preferencia basada en un producto de calidad, con buen precio, y a los países en vías de desarrollo le corresponde aprender a competir dentro del mundo global.
La presión competitiva obliga a grandes mejoras y para ello se requiere de capacitación y que los empresarios se actualicen en las técnicas de administración y técnicas de vanguardia.
MERCOSUR
El Mercosur debe mantenerse con el diálogo, y sobre todo, debe ampliarse e integrarse al NAFTA. Es lamentable que los países del sur no se pongan de acuerdo. Sería una desilusión, y sobre todo podría ser catalogado como incapacidad política. Deben tomarse en cuentan muchos caminos para poder fortalecer la integración de estos países en las grandes economías.
ALCA
Sobre el futuro del ALCA, Diego de la Torre enfatizó que si existe voluntad política, y si hay una intensa campaña de información y de preparación a nivel de cada país, se lograrán buenos objetivos.