El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, se mostró ayer contrario a la política de deslocalización que llevan a cabo empresas para limitar el efecto de la fortaleza del euro ante el dólar.
Las palabras de Lamy a la cadena francesa I-Télé se relacionan con el reciente anuncio del consorcio aeroespacial europeo EADS de trasladar parte de la producción de su filial Airbus a países de la zona dólar, para hacer frente a la diferencia en el cambio que favorece a la moneda de EEUU.
Según Lamy, la decisión de deslocalizar empresas o áreas de producción no se puede tomar "a corto plazo", puesto que "las relaciones entre el euro, el dólar, el yen y el yuan hay que verlas a medio plazo".
"Ocurre que hoy el euro está fuerte y el dólar mucho más débil, pero eso dará la vuelta en sentido inverso", en opinión del máximo responsable de la OMC, para quien la deslocalización se justifica en ocasiones por la proximidad de la clientela.