Ejecutivos de Sony Corporation of Panama, afirman que desde el año 1996, iniciaron las investigaciones de sus sistemas internos y actualmente emprenden un programa de cumplimiento, que incluye los sistemas administrativos en serie de fabricación y suministros.
Según el presidente de Sony Corporation, Nobuyuki Idei, la corporación hace todo lo posible para garantizar la seguridad funcional de todos sus productos, así como los sistemas internos de computación después del año 2000.
También señaló, en carta enviada a los visitantes de la página Sony en Internet que, conforme a la investigación realizada a sus productos en cuanto a las disposiciones favorables para el año 2000, ciertos modelos pueden presentar problemas en cuanto al registro de tiempo o indicación de fecha.
Entre estos productos podrían encontrarse: reproductores fijos de video y cámaras de video, por lo que desarrollan actualmente medidas preventivas para garantizar el uso continuo y confiable de estos productos.
Idei señaló que considera que el problema del año 2000 no debe tener ningún efecto decisivo en cuanto a los productos que ofrecen y el funcionamiento de sus sistemas internos, pero al existir la posibilidad de problemas imprevistos, Sony hará lo posible para lograr establecer las medidas de emergencia apropiadas.
Aseguró que los productos Sony que han sido fabricados y vendidos desde inicios de 1997 están diseñados con los mecanismos técnicos necesarios para prevenir los problemas del milenio.
Informó que actualmente existe una mínima cantidad de productos que requerirán ser modificados para afrontar esta problemática, y en general son productos que se encuentran en el mercado latinoamericano.
Entre ellos se encuentran, videocámaras de 8 mm, producidas entre 1986 y 1995, y distribuidas en países asiáticos, Europa, Asia, Estados Unidos y Canadá. El defecto se encuentra en que el 29 de febrero no existe en el calendario de la memoria del producto.
Además de las videocaseteras VHS, videocaseteras dobles y videocaseteras de 8 mm, producidas entre 1994 y 1996 y distribuidas en Europa, estos productos después del 1° de enero del 2000, no resetearán el reloj, la señal no será aceptada y marcará una clave de error.
Entre tanto, la Corporación Panasonic Latin America desde hace dos años estudió las propuestas necesarias para realizar el cambio de sus sistemas a nivel corporativo y desde hace mucho más tiempo, tomó las medidas necesarias en la producción de sus artefactos, según ejecutivos de la empresa.
Manifestaron que cada uno de los miembros de Panasonic han seguido las directrices de la casa matriz que han dictaminado la tecnología que se utilizaría, para lo que han invertido millones de dólares.
Según los representantes de Panasonic, todos los productos de oficina manejarán perfectamente el cambio de fecha y no presentarán problemas antes, durante o después del cambio de fecha, además que funcionarán de manera ininterrumpida y consistente.
Aseguraron también que los equipos Panasonic reconocen el año 2000 como un año bisiesto.
Nombraron como "únicas excepciones" cinco modelos descontinuados en los años 1989, 1990 y 1991, en los que los dos primeros dígitos del año están fijados permanentemente en "19", casos en los que no existe plan de actualización ya que han pasado entre 8 y 10 años desde que no se producen esos modelos.
Manifestaron que cada producto está preparado para utilizar las fechas correspondientes por lo que casi no habrá repercusiones en sus funciones, los más afectados quizás puedan ser empresas que manejen finanzas y grandes procesos contables.
Expresaron que no han considerado crear garantías específicas, además de las ofrecidas a sus clientes regularmente, porque es un problema que consideran que no les afectará. Sin embargo, las personas les llaman constantemente para interrogarles acerca de su relación con el Y2K.
Los ejecutivos consideraron que, en general, las empresas grandes y el sector bancario se han preparado debidamente para enfrentar el problema del milenio, situación con la que empresas de software y similares se han visto bien remuneradas.
Sin embargo, la pequeña y mediana empresa en el país, aparentemente, no ha tomado las medidas necesarias a tiempo, lo que podría ocasionar grandes pérdidas e incluso crisis en sus funciones.