Así lo reveló el presidente de la Asociación Panameña de Examinadores de Fraude (APEF), Roberto Kelso, quien agregó que todos los sectores de la economía pueden ser afectados por este ilícito.
Sin embargo, adujo que los sectores más vulnerables son la banca y el comercio al por mayor y menor.
Por su parte, el experto Internacional en Seguridad Financiera y Crimen Organizado, Chris Mathers, recomendó a las entidades financieras conocer más al cliente y medir los riesgos para cerrar los escapes al delito.
Planteó la necesidad de combatir el fraude, el blanqueo de capitales y el crimen organizado en el mundo.
Mathers indicó que constantemente hay que estar vigilantes, porque los que se dedican a actividades ilegales se adelantan a la tecnología.
Consideró que Panamá ha hecho un gran esfuerzo al lograr una legislación actualizada que cumple con estándares internacionales.
A su juicio, la normativa panameña está a la altura de España y norteamérica.
Según la Superintendencia de Bancos, la legislación ha permitido apoyar a países como Costa Rica, Guatemala y Chile en la lucha contra delitos financieros.
El marco legal del país ha adoptado la nueva metodología establecida por el Fondo Monetario Internacional y por el Banco Mundial.
Las declaraciones de Kelso y Mathers se dieron ayer en el marco de la conferencia "Haciendo dinero de la manera antigua", organizado por la Superintendencia de Bancos y la APEF.
La regulación bancaria incluye recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional, y las recomendaciones especiales sobre el financiamiento del terrorismo.
El experto Internacional en Seguridad Financiera, Chris Mathers, reveló que en los próximos meses establecerá en Panamá una oficina de consultoría sobre temas financieros.