La dependencia de las entidades financieras portuguesas de los créditos concedidos por el Banco Central Europeo (BCE) volvió a aumentar en septiembre, tras dos meses consecutivos a la baja.
Según las estadísticas divulgadas por el Banco de Portugal, el BCE concedió préstamos por valor de 55 mil 585 millones de euros ($72 mil 528 millones) a las entidades lusitanas, todavía lejos del máximo alcanzado el pasado mes de julio, cuando sobrepasó por primera vez los 60 mil millones de euros ($78 mil 207 millones). La cifra registrada en septiembre supone una subida del 1.27% respecto a agosto.
Esta dependencia del órgano comunitario se debe a las dificultades que afrontan los bancos portugueses para acceder a financiación a través de emisiones de deuda a cambio de unas tasas de interés sostenibles, el mismo problema precisamente que llevó a Portugal a pedir el rescate en abril del pasado año.
Las entidades lusas, a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, no se han visto afectadas por activos tóxicos ni burbuja inmobiliaria, pero aun así se han visto bajo presión.