Los trabajadores de la filial mexicana de la fabricante alemana de autos Volkswagen aceptaron reducir su semana laboral a cuatro días para evitar el despido de unos 2,000 trabajadores debido a la caída en la producción.
La empresa y el sindicato negociaron durante varios días un acuerdo que fue puesto hoy a consideración de los trabajadores, de los cuales el 56% votaron a favor.
El secretario general del sindicato, José Luis Rodríguez, explicó que las nuevas jornadas serán flexibles y se ajustarán al mercado con la intención de normalizarlas cuando aumente la producción, que se ha reducido hasta en un 23% por el estancamiento económico estadounidense.
Rodríguez indicó que 5,030 de los 8,982 trabajadores que votaron aprobaron el convenio, que se firmará hoy en la Secretaría del Trabajo y que tendrá vigencia a partir del próximo lunes y hasta el 8 de febrero de 2004.