La inversión no es el principal problema de Panamá, por lo que el Gobierno no debe endeudarse para realizar inversiones en niveles superiores a los que posee de ahorro del Producto Interno Bruto (PIB).
Así lo señalaron ayer miembros de la firma consultora Indesa, durante su “Foro empresarial”.
El presidente de la firma y ex ministro de Economía y Finanzas, Guillermo Chapman, indicó que el tope del endeudamiento no debe sobrepasar el ahorro del PIB.
También dijo que “si queremos tener una mejoría económica sostenida de aquí al 2025, el PIB real debe crecer entre el 5 y 6% anual y la inversión fija mantener una cuota entre 25 y 30% del PIB”.
Mientras, el economista Marco Fernández, también miembro de Indesa, señaló que ese endeudamiento no debe ser mayor al 5% 0 6% del ahorro del Producto Interno Bruto.
Sin embargo, Fernández aseguró que la inversión no es el mayor problema, ni debe ser lo primordial del Gobierno entrante de Ricardo Martinelli.
Por el contrario, aseveró que la principal asignatura debe ser lograr que el crecimiento económico se filtre en todos los sectores generando empleos.
Además, se debe mejorar la eficiencia del gasto público, pues aquí la tarea está “muy mal hecha”, por ejemplo, aunque se invierte mucho en salud no se logran resultados eficientes, dijo Fernández.
El economista recomendó tomar en cuenta que al momento en que se han realizado políticas de desarrollo productivo horizontales basadas en bienes públicos, han sido efectivas y duraderas.
Mientras, explicó que cuando el Gobierno ha decidido “escoger ganadores”, los resultados han sido desfavorables como las zonas procesadoras industriales, turismo y el Fondo Especial de Compensación de Intereses (FECI).
Mejoras.
Para el exministro Chapman se necesita mejorar la economía dual del país, la dependencia del ahorro externo, la infraestructura inadecuada, los débiles sistemas de salud y educación y el sistema judicial. Enfatizó que en Panamá la dualidad se refiere a que existen dos economías: una con facilidades y que aprovecha los beneficios del sector servicios, y otra que simplemente no percibe el crecimiento económico.