La ganadería panameña es una actividad económica extendida en la geografía del país y realizada por nacionales y extranjeros de distintos niveles socioeconómicos, quienes con su esfuerzo e inversión garantizan miles de empleos, fuertes ingresos para el fisco, enriquecen con carne de primera la dieta de los istmeños y surten varios mercados internacionales.
Esta realidad es producto además de los esfuerzos que los ganaderos e instituciones estatales e internacionales realizan en el control y erradicación de enfermedades propias de la ganadería y que requieren inversiones económicas, capacitación de personal y el mantenimiento y desarrollo de programas de extensionismo para evitar que algunos de estos males cause estragos en la ganadería panameña.
Una de las enfermedades infecciosas que más daño físico causa a la ganadería panameña y produce serias pérdidas a los ganaderos es la conocida popularmente como gusanera y a la cual Panamá, con el apoyo de los Estados Unidos, ha resuelto enfrentar programáticamente hasta erradicarla, para luego, mediante un programa de control, evitar su reactivación.
La Comisión PanamáEstados Unidos para la Erradicación del Gusano Barrenador (MIDAUSDA), es el esfuerzo bilateral programado que próximamente se implementará en el istmo y su meta es justamente erradicar y prevenir la reinfestación del gusano barrenador del ganado en nuestro país y de igual forma en Centroamérica.
Antecedentes
El programa es a largo plazo y desarrollado por el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y se origina en la región sur de ese país donde la ganadería era diezmada y las pérdidas en la economía ganadera alcanzaba ciento de millones de dólares anuales.
Los estragos del gusano barrenador abarcaban también la fauna silvestre, pero el insistente esfuerzo realizado a través de un programa debidamente preparado y adecuadamente financiado permitió que en 1966 los Estados Unidos lograra erradicar el mal en su territorio.
Los frutos del esfuerzo se vieron reflejados en un incremento de la producción ganadera, el mejoramiento de la calidad cárnica y mejores precios en los productos y subproductos que en dinero han significado cientos de millones de dólares para productores y consumidores.
Siguiendo el ejemplo, México y USDAAPHIS implementan un programa similar para lograr convertir en una barrera biológica el extenso territorio ubicado entre la frontera de Estados Unidos y México hasta el istmo de Tehuantepec.
Posteriormente, el programa se ha ido extendiendo a través de Centroamérica, incluyendo Panamá, donde finalmente se establecerá una barrera en la región de Darién.
El gusano
Es una infección provocada por las larvas de la mosca cochiomyia hominivorax. Estas larvas están en capacidad de infestar las heridas de todo animal de sangre caliente y hasta los seres humanos.
La mosca es casi el doble de la mosca casera corriente, de color azul o azul verdoso y tiene ojos grandes de color rojizo anaranjado.
Las infestaciones pueden comenzar en cualquier lesión o herida abierta, incluyendo cortaduras, heridas de castración, ombligos de animales recién nacidos o picaduras de garrapatas. Estas lesiones son típicas con exudaciones adoríferas y altamente desagradables.
La larva del barrenador sólo se alimenta de tejido vivo y una vez que infesta la herida del animal, la gusanera puede hasta matarlo. Posteriormente, la larva cae al suelo y en unos días sale la mosca nueva.
Técnica
Se basa en una realidad biológica sencilla: la mosca del gusano sólo se aparea en una ocasión durante la vida. Utilizando una radiación atómica durante la fase de pupa, se logra tener el desarrollo de los ovarios en las hembras y testículos de los machos, sin afectar las otras partes del cuerpo. La técnica permite obtener moscas adultas normales pero estériles.
Estas moscas son dispersadas en el ambiente donde vive la mosca del gusano barrenador. Los machos copulan con hembras fértiles silvestres lo que da como resultado huevos no viables y se rompe el ciclo de vida del insecto.
El programa cuenta con una fábrica de moscas estériles en México, donde se producen cientos de millones de insectos semanales para transportarlos a los países donde se desarrolla el programa de erradicación. Para su traslado se utilizan contenedores especialmente diseñados y en su dispersión ambiental son usados aviones equipados para tales fines.
Costos
Para erradicar el gusano barrenador en Centroamérica se requiere 200 millones de dólares y en el caso de Panamá, en los próximos tres años, se deberán invertir alrededor de 40 millones de dólares, aportando los Estados Unidos el 85% (34 millones) y Panamá el 15% (6 millones).
Culminada esta fase de erradicación, se continuará con la de mantenimiento de la barrera para la cual el gobierno panameño aportará el 10% y Estados Unidos el 90%.
Se tiene contemplado construir en Panamá una planta de producción de insectos estériles a través de la firma de un futuro acuerdo y el proyecto asciende a 100 millones de dólares.
Por otra parte, en el aeropuerto internacional de Tocumen se construirá un centro de dispersión y sus respectivas oficinas administrativas.
Para la fase de erradicación se programa emplear a 200 personas y 100 en la fase de prevención. En la planta de producción laborarán unos 350 empleados con tres turnos rotativos de 8 horas.