Las cabezas de varios de los pesos "más pesados" del mundo financiero y empresarial español están rodando, como consecuencia de un escándalo en el Banco Bilbao. Vizcaya Argentaria (BBVA), que ya ha sido bautizado por la prensa ibérica como "el escándalo del año". El segundo banco más grande de España, propietario del Banco Ganadero en Colombia, tuvo cuentas secretas en el exterior durante 13 años, a través de las cuales manejó por
debajo de cuerda un total de 227,5 millones de euros, lo equivalente a 455 mil millones de pesos colombianos. El 90 por ciento del dinero se administró a través de dos cuentas en el paraíso fiscal de Jersey una isla dependiente de la corona británica situada en el Canal de la Mancha, y de otra en el minúsculo Principado de Liechtenstein 160 kilómetros cuadrados, entre Suiza y Austria.
El secreto era celosamente guardado. Al punto de que las directivas del grupo financiero Argentaria, que se fusionó con el Banco Bilbao Vizcaya (BBV) en 1999, sólo fueron informadas de la existencia de estas cuentas en septiembre del 2000, un año después de la fusión.
Francisco González, ex presidente de Argentaria y en el 2000 co-presidente del BBVA, empezó a investigar y descubrió que, además de las cuentas secretas, existían 22 fondos de pensiones a nombre de directivos y consejeros del BBV, por un monto de 21 millones de euros: 42 mil millones de pesos
González exigió la regularización de esos fondos para estampar su firma en el primer balance anual del recién nacido BBVA lo cual se hizo el 10 de enero de 2001, y luego promovió una reunión con el gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, en la cual se le puso al tanto de la situación y se le prometió toda la colaboración y transparencia necesaria, con tal de que el caso no trascendiera a la opinión pública. Pero las explicaciones del origen y uso de esos millonarios fondos no fueron lo suficientemente claras y el Banco de España se vio obligado a abrir una investigación que ha terminado por colarse a los medios.
El caso está en manos del super-juez Baltasar Garzón, y en el mismo aparecen vinculados 16 ex altos cargos del BBVA, varios de los cuales se han visto obligados a renunciar a importantes posiciones en empresas donde la entidad bancaria tiene participación. Los que se van
En primera línea está el ex presidente del BBV y co-presidente hasta el pasado 18 de diciembre del BBVA, Emilio Ybarra. Su salida, que fue maquillada como un ajuste interno, obedeció en realidad a que ya el escándalo era inaguantable.
Ybarra, descrito como un maestro de las fusiones bancarias, tuvo que renunciar esta semana a la vicepresidencia de Repsol, la petrolera española, así como al consejo directivo del banco mexicano BBVA Bancomer.
Otro "pez gordo" en problemas es Pedro Luis Uriarte, ex consejero delegado del BBVA, que esta semana se vio obligado a dejar el cargo de vicepresidente de Telefónica, empresa en la que el banco tiene una participación del 5.2%. Uriarte era el delfín de Ybarra.
Escándalo financiero en España por cuentas secretas del BBVA
Las explicaciones del origen y uso de esos fondos millonarios no fueron claras y el Banco de España se vio obligado a abrir una investigación.