El Gobierno español aprobó ayer una serie de medidas de urgencia para facilitar liquidez a las medianas empresas afectadas por la crisis e intentar frenar el fuerte incremento del desempleo, que bordea los tres millones y medio de personas.
El paquete de medidas, aprobado por el Consejo de Ministros, incluye bonificaciones en los pagos de las cuotas de la Seguridad Social a las contrataciones de desempleados y una nueva línea para inyectar liquidez a las medianas empresas que hayan contribuido a la creación de empleo.
Según informó la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la nueva línea de liquidez tendrá una dotación de 6.000 millones de euros (más de 7.500 millones de dólares) de los que la mitad serán aportados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y el resto a través de entidades financieras.
Las empresas podrán solicitar un crédito por un máximo de 10 millones de euros (12,6 millones de dólares) a devolver en tres años.
Podrán acogerse las compañías que por su tamaño queden fuera de la Línea ICO-liquidez aprobada para las pequeñas y medianas empresas.
Su volumen de negocio anual no puede superar los 4.500 millones de euros (5.700 millones de dólares).
En España.
La crisis es una incontenible subida del desempleo que en solo un año creció en 1 millón de personas hasta bordear los actuales 3 millones y medio de desempleados.
En los últimos años llegaron centenares de miles de inmigrantes procedentes de países de América Latina, Marruecos y Europa del Este.