El tradicional turismo de negocios y compras en Panamá es la primera apuesta que hacen los gobernantes panameños.
“Hoy en día alrededor del 75% de los visitantes a Panamá vienen por trabajo o de compras, sin embargo, menos del 10% de estos visitantes afirman tener una experiencia positiva”, reconocen las autoridades.
Reflexiona que el mejorar su experiencia podría significar que los viajes de negocios y de compras podrían crecer 8 a 11% anual, promediando $1,200 a 1,500 millones en el PIB anual y la creación de 50,000 a 100,000 nuevos empleos, principalmente en las regiones del Canal de Panamá y Coclé.
La demanda por alojamiento de lujo entre los viajeros de negocios cuya demanda es insensible al precio continúa creciendo, mientras que el arbitraje de los precios en comparación con Colombia y Venezuela sigue atrayendo a los compradores de lujo, muchos de los cuales no pueden obtener una visa de entrada a los Estados Unidos, sustenta como una de las ventajas del país.
Los viajes de convenciones podrían generar $100 millones adicionales en ingresos anuales, pero serían necesarias mejoras significativas en las instalaciones y negociar un status de exención de impuestos con EE.UU.