El Estado peruano demandó judicialmente a la empresa Aerovías de México por la gestión dolosa de la compañía Aeroperú y solicitó una indemnización de 16 millones de dólares, sin contar los intereses y la pérdida de utilidades que un perito determinará durante el proceso.
En lo que constituye el primer caso que involucra a una empresa estatal privatizada durante el régimen del presidente Alberto Fujimori, la titular del Cuarto Juzgado Civil de Lima, Patricia Lau Deza, admitió la demanda e inició juicio contra el grupo empresarial azteca que, después de administrar la línea aérea entre 1993 y 1999, se declaró en insolvencia y registró pérdidas que superan los 112 millones de dólares.
La demanda fue planteada por el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (FONAFE), organismo que mantiene la titularidad del 11.30% de acciones de la quebrada empresa aérea.
El fundamento de fondo de la acción legal del FONAFE radica en que Aerovías de México incumplió el contrato de compra-venta de la aerolínea, no sólo por no haber obtenido los beneficios comerciales previstos, sino también porque frustró los objetivos de servicio público de la privatización. En efecto, al declararse en insolvencia, el Estado peruano perdió a su única línea de bandera.
Aeroperú se convirtió en una de las primeras empresas estatales vendidas en subasta pública, cuando el primero de marzo de 1993 un grupo de capitalistas mexicanos adquirió el 72% de las acciones por 23 millones 101 mil 615 dólares.
El Estado peruano se quedó con el 20% (que después se redujo a 11.30%) y los trabajadores con el 7.8% de las acciones. Por su parte, los compradores se dividieron las acciones de la siguiente manera: Aerovías de México el 47%, la consultora empresarial peruana Serminco el 23% y la ciudadana Dora Zapata López de Papini el 2%.
EN BANDEJA
A pesar de que el Estado peruano asumió las deudas que tenía la aerolínea con la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat), el Instituto Peruano de Seguridad Social (IPSS) y la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (Corpac), para facilitar la gestión de los nuevos propietarios de la aerolínea de bandera peruana, los mexicanos no pudieron revertir el sistemático incremento millonario de las pérdidas. De acuerdo con la auditoría que practicó la Contraloría General de la República, cuando los mexicanos asumieron la administración de Aeroperú, en marzo de 1993, reportó la última vez pérdidas por 2 millones 832 mil dólares.