La economía estadounidense creció a un ritmo anual del tres por ciento en el primer trimestre del año, por debajo de la estimación inicial del 3,2%, informó ayer el Departamento de Comercio.
El consenso de analistas había adelantado que el dato quedaría situado en el 3,5%.
Las estadísticas publicadas ayer revelan también un fuerte descenso en el gasto estatal y local, que cayó un 3,9% en el primer trimestre, la mayor contracción desde el segundo trimestre de 1981.
Por el contrario, el gasto de los consumidores, clave para la recuperación, se mantuvo bien, al aumentar un 3,5% entre enero y marzo.
El gasto de los consumidores, que representa alrededor del 70% de la actividad económica estadounidense, contribuyó 2,42 puntos porcentuales al Producto Interior Bruto (PIB) en el primer trimestre.
Estados Unidos volvió a crecer a mediados del año pasado tras sufrir la peor recesión desde 1930 y cerró el último trimestre del 2009 con un sólido repunte del 5,6%.
Tras los datos publicados ayer, el país ha crecido ya durante tres trimestres consecutivos.
Los expertos adelantan que el crecimiento anual rondará este año el 3,2%, aunque alertan de que factores como la crisis europea pueden actuar como un lastre. En ese sentido, algunos analistas señalan que las medidas de austeridad adoptadas por Grecia y otros países europeos podrían hacer que Europa vuelva a entrar en recesión y reducir la demanda de bienes importados de EE.UU.