Estados Unidos y otros once países del Pacífico firman mañana el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), que creará el mayor área de libre comercio del mundo cuando lo ratifiquen los parlamentos nacionales.
Las naciones firmantes son Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam, además de Estados Unidos, países que representan el 40% del comercio mundial.
El pacto se rubricará en la ciudad neozelandesa de Auckland en un acto al que asistirán, entre otros, los ministros de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz; de Economía de México, Ildefonso Guajardo, y de Comercio Exterior y Turismo de Perú, Magali Silva.
Los partidarios del TPP mantienen que esta alianza reducirá las barreras comerciales y establecerá prácticas comunes en el 40% de la economía mundial.
El presidente peruano, Ollanta Humala, ha dicho que el pacto impulsará las exportaciones tradicionales de Perú, en particular en los sectores de agroindustria, pesca, manufactura y confecciones de algodón y alpaca.
Chile cree que "se trata de un muy buen acuerdo" que "va a permitir que más de 1,600 nuevos productos entren en los mercados de los países que conforman el TPP", según el secretario de Exteriores chileno.
"Nos va a permitir consolidar nuestra relación con la región Asia-Pacífico a través del esquema económico más grande y moderno del mundo, considerando que es la negociación plurilateral más importante de los últimos veinte años", destacó recientemente el director general de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, Andrés Rebolledo, quien estará presente en la firma en Auckland.
La alianza comercial elevará de forma exponencial la capacidad exportadora y de atracción de inversión de México, de acuerdo con la firma internacional Jones Day.
Según esta empresa, México "no puede darse el lujo" de no formar parte del TPP, pues quedaría rezagado en materia comercial y limitaría las inversiones.
El Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (Acuerdo P4) que sellaron Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur en 2005 fue el embrión de la alianza actual, que tiene partidarios y detractores.