EL SECTOR azucarero está en espera ante la propuesta que supone el acceso preferencial de 100 millones de galones de etanol al mercado de Estados Unidos, tras las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) con ese país.
Según el ministro de Comercio, Alejandro Ferrer, la iniciativa es una propuesta ofensiva de Panamá. "Pensamos que hay posibilidades de exportar etanol a EE.UU., por lo que pedimos una cuota de acceso a cero arancel a ese mercado".
La iniciativa consiste en generar del alcohol de azúcar de caña el etanol.
De lograr la cuota arancelaria que Panamá está solicitando, se estarían abriendo las puertas a un nuevo nicho de exportación.
Esta iniciativa tendría un doble propósito ya que Panamá podría dejar la dependencia petrolera una vez iniciará la producción de etanol en el medio local como fuente alterna de combustible.
Cifras preliminares del Estudio de Factibilidad para el desarrollo de este producto en Panamá, indican que se requeriría producir aproximadamente 25 millones de galones anuales de etanol y dicho proceso podría generar unos 25,000 empleos.
Estudios que realiza el Ministerio de Comercio (MICI), para sustentar esta propuesta, aseguran que si en Panamá hay un producto que tiene potencial para desarrollarse, es la caña de azúcar.
Los análisis indican que los ingenios panameños tienen capacidad para desarrollar esta iniciativa y que una gran parte no está siendo explotada.
Panamá cuenta con una capacidad industrial en este sector, lo que la convierte en una de las promesas de desarrollo para el interior del país.
Uno de los aspectos importantes es el desarrollo de la zafra.
La caña de azúcar, (materia prima para producir el etanol) es recolectada en determinados meses, pero si el período entre una zafra y otra es demasiado largo no se contaría con las reservas y se alteraría el abastecimiento.
Expertos en esta materia advierten que este combustible a base de azúcar (el etanol) no implica ningún problema, pero se deben afinar detalles como el uso y la logística de distribución. Si se traslada esta situación a Panamá los vehículos que usan gasolina no requerirían una modificación en su motor y podrían utilizar hasta un 20% de gasolina y 20% de alcohol".
Pero esta mezcla implica analizar otros aspectos como el octanaje porque habría una disminución en las emisiones, pues se utiliza un compuesto que mejora la combustión. El alcohol es utilizado como un elevador del octanaje en los combustibles, lo que obligaría a aplicar una serie de pruebas que determinen la mezcla óptima para los vehículos en la ciudad de Panamá.
Las autoridades del MICI analizan diversos sistemas de comercialización.
Uno de estos consiste en deshidratar el alcohol o etanol y exportarlo hacia el mercado de EE.UU. Otra opción sería producirlo y utilizarlo en el mercado local.
Según señala la evaluación del MICI, uno de los aspectos más importantes de la iniciativa es la generación de empleos, la rentabilidad, y la regulación para el uso de este producto mediante una ley.
La iniciativa ha despertado el interés de muchas empresas locales e internacionales. Algunas están apuntando hacia la propuesta de deshidratar el alcohol o etanol para exportarlo.
El etanol ya se desarrolla en Panamá y muchos proyectos proponen la extracción de este producto de rubros como la madera a través de la celulosa. Asimismo existen proyectos de biodiesel que se producen de la palma aceitera.
La producción de etanol permitiría el desarrollo del sector rural en las provincias de Coclé, Herrera, Veraguas y Chiriquí.
En 2 años se podrían generar hasta 25,000 empleos directos y muchos más empleos indirectos.
Los equipos de sonido cuyos costos varían según la marca y el tamaño del mismo.
Etanol nicho de exportación
Panamá podría dejar la dependencia petrolera una vez iniciará la producción de etanol.