Estados Unidos terminó el año 2002 con un crecimiento mucho más sostenido de lo previsto, pero la crisis iraquí sigue pesando sobre el futuro de la recuperación económica estadounidense.
La economía de Estados Unidos creció 1.4% en el último trimestre de 2002, el doble de lo estimado originalmente por las autoridades (0.7%), según las nuevas cifras del departamento de Comercio publicadas este viernes.
Esta revisión, que sorprendió positivamente a los analistas, no cambia sin embargo la cifra del crecimiento para el conjunto de 2002, cuando el PIB progresó 2.4%. Este crecimiento es ampliamente superior al 0.3% registrado en 2001, año de la recesión.
El presidente estadounidense George W. Bush estimó tras la publicación de estas estadísticas que sus medidas de reactivación de la economía siguen siendo necesarias, indicó ayer su portavoz, en alusión al plan de reducción de impuestos de 695 millones de dólares durante 11 años.
"La economía ha estado en regla, no espectacular, pero al menos mostró que tiene las bases para afrontar las verdaderas pruebas que nos esperan", estimó el economista independiente Joel Naroff.
El crecimiento en el cuarto trimestre se benefició de la reconstitución de los stocks, que registraron su mayor alza desde el cuatro trimestre de 2000, al progresar en 24,700 millones de dólares, contra una primera estimación de 3,300 millones. Sumaron así 0.24 punto de crecimiento al PIB. También influyeron gastos de consumo en alza de 1.5%, más de lo que se había anticipado.
Otra buena noticia es que los gastos en inversiones de las empresas aumentaron 2.5%. Sin embargo, la economía sufrió por el agravamiento del déficit comercial -que registró el récord de 44.240 millones de dólares en diciembre- que restó el equivalente al 1.42% del crecimiento.