La nueva moneda europea "actúa como catalizador de la reforma estructural de la zona del euro, lo cual también favorecerá una mayor eficiencia y aumentará nuestro potencial de crecimiento", señaló ayer Manuel López Blanco, comisionado de la Unión Europea (UE) en México.
En su intervención en un seminario en la noroccidental ciudad de Guadalajara, López Blanco indicó también que el euro se ha convertido en la segunda divisa más importante del mundo después del dólar y que además beneficiará a terceros países.
"Hace 10 años, la inflación en la zona euro estaba en torno al 4% y el déficit presupuestario medio era del 5,5%. En los años de la preparación del euro la situación cambió, se generó una nueva cultura de estabilidad económica basado en un compromiso fuerte de reducir la inflación y de disciplina presupuestaria", explicó.
López Blanco agregó que dentro del efecto macroeconómico de la introducción del euro está el crecimiento del Producto Interno Bruto de 2.7% en 1999 y 3.3% en 2000 y en los dos años anteriores a la desaceleración de 2001 se crearon más de cinco millones de nuevos puestos de trabajo.