La puesta en marcha de la moneda única europea, el euro, ha permitido que por primera vez en la historia del viejo continente 292 millones de personas compartan libremente una misma divisa, que puede competir a priori con el dólar en todos los centros financieros, lo que les permitirá a sus principales bolsas de valores captar mercados en Asia y Latinoamérica que hasta ahora no habían podido lograr.
Sin embargo, para el presidente de la Bolsa de Valores de Panamá, Felipe Chapman, este no es el caso de Panamá, ya que al ser el dólar la moneda de curso legal que se utiliza en su economía, ésta continuará como la divisa de preferencia transaccional que se empleará en el mercado de capitales y comercial.
Según Chapman, el euro incidirá en las reglas del juego internacionales de los mercados de capitales, donde básicamente habrá una moneda mucho más fuerte de lo que son hoy en día algunas de las llamadas "monedas duras" europeas, como el marco alemán y la libra esterlina.
Esto contribuirá a que los europeos logren atraer mercados a los que no habían logrado accesar, es decir que empresas y gobiernos latinoamericanos o asiáticos en un momento dado se sentirán atraídos a acudir a las bolsas de Europa a emitir en euros, bajo una modalidad más sencilla y comprensible para el público en general y "definitivamente le hará una gran competencia al dólar".
El euro nació el pasado 1 de enero después que los ministros de Finanzas de la Unión Europea fijaran los tipos de cambio definitivos de las once monedas que se han fundido en él, aunque los europeos no tendrán la nueva divisa en el bolsillo hasta el 1 de enero del 2002.
De acuerdo a la última ronda de divisas, el euro equivale a 0.705 libras esterlinas, 1.166 dólares, 132.8 yenes japoneses y 1.60 francos suizos.