L a economía europea podría estar sufriendo ya los daños colaterales de la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos.
Los bancos están dificultando los préstamos, la producción industrial se contrae y la confianza de los inversionistas mengua, al tiempo que Estados Unidos se encuentra al borde de una recesión. Con la apreciación del euro a un récord, lo que está afectando a las exportaciones, más economistas apuestan a que el Banco Central Europeo se verá obligado a bajar las tasas de interés.
“Hay una clara tendencia bajista en la economía actualmente”, dijo Michael Schubert, economista de Commerzbank AG en Fráncfort. La semana pasada revisó su pronóstico sobre el BCE y prevé dos recortes para octubre. Anteriormente anticipaba uno en el último trimestre.
El BCE se ha negado hasta el momento a seguir los pasos de la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Inglaterra y bajar los costos de financiamiento conforme el contagio por la recesión en el mercado estadounidense de la vivienda se propaga, argumentando que las presiones inflacionarias son demasiado fuertes. Encuestas del gobierno y sectoriales podrían mostrar esta semana que los riesgos al crecimiento están aumentando.
Los sectores de manufactura y servicios de Europa probablemente crecieron al menor ritmo desde junio del 2005, y la confianza empresarial alemana cayó al menor nivel en dos años, según sondeos entre economistas realizados por Bloomberg News. El índice Dow Jones Stoxx 600 de Europa tuvo ayer su mayor baja desde los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 y cayó en un mercado bajista. Las bajas de ayer prosiguieron a la peor semana para las acciones estadounidenses en cinco años después de que el plan de $150.000 millones elaborado por el Gobierno para revivir la economía y las expectativas de recortes en las tasas de interés no lograron mitigar los temores de una recesión.