Más de trescientos representantes de Tiendas de Comercio Solidario procedentes de diez países europeos, se manifestaron ayer frente a la sede sueca de la multinacional estadounidense Chiquita en Gotemburgo, para protestar contra la explotación de sus trabajadores en Centroamérica.
Los manifestantes pedían la afiliación sindical de los trabajadores en condiciones aceptables, y que se les devuelva el empleo a quienes lo perdieron por las catástrofes naturales que asolaron la región.
"Exhortamos a Chiquita a que inicie negociaciones con los sindicatos de trabajadores bananeros en Centroamérica", dijo Marie Andersson, de la Tienda de Comercio Solidario de Gotemburgo, al sur de Suecia, quien exigió que los empleados de las plantaciones tengan derecho a organizarse sindicalmente.
Wendel Trio, representante de una Tienda de Comercio Solidario de Bélgica afirmó que Chiquita "no cumple con su promesa de dar un nuevo trabajo a quienes lo perdieron por las plantaciones destruídas por el huracán Mitch".
"Tenemos información que indica que esas promesas no se han cumplido, y que han despedido a más de 600 trabajadores en Honduras", agregó Trio.
La protesta ante la sede de la multinacional estadounidense se debe a que la marca domina el 70 por ciento de la importación de banano en Suecia, que con un consumo per cápita de 17 kilos al año es el principal consumidor de este fruto en el mundo.
Más de 300 delegados de Tiendas de Comercio Solidario de la Unión Europea, y representantes de diez cooperativas productoras de banano se reúnen desde ayer y hasta el próximo domingo en Gotemburgo para discutir las condiciones para un comercio justo de dicho producto.