Los gobiernos de la eurozona estudian la posibilidad de implantar una tasa bancaria, como fórmula de contribución de los acreedores privados y en especial de la banca al rescate griego, informó ayer el diario alemán “Die Welt”.
De acuerdo con ese medio, esa fórmula permitiría, de un lado, asegurarse la contribución de la banca al rescate -uno de los puntos que defiende el gobierno de Angela Merkel- y al mismo tiempo evitar el acoso de las diferentes agencias de calificación en caso de una reestructuración de la deuda.
Tal tasa bancaria, de prosperar, afectaría a todas las entidades, incluidas las que no son acreedoras de Grecia, tanto la banca privada como las cajas de ahorros, apunta ese medio.