La tasa de viviendas en propiedad por parte de las familias estadounidenses se situó en el 64.8% en el primer trimestre de 2014, la cifra más baja desde 1995, informó ayer la Oficina del Censo.
La cifra supone un descenso desde el último trimestre de 2013, en el que fue de 65.2%, y es la más baja desde el 64.7% registrado en 1995.
Este 64.8%, que supone cerca de 74.4 millones de familias en todo el país, muestra la debilidad persistente en el mercado de la vivienda tras la crisis financiera de 2008 y la tibieza de la recuperación económica.
El punto más alto de propiedad de viviendas se alcanzó en 2006 en pleno auge de la burbuja inmobiliaria, cuando un 68.9% de las familias poseían casa en propiedad, lo que representaba 76.5 millones de familias.
Tras el estallido de la crisis financiera, muchas tuvieron que enfrentar desahucios por las hipotecas y la caída súbita de los precios. Por razas, las familias blancas encabezaron la tasa de propiedad (72.9%), seguidas a notable distancia por hispanos (45.8%) y afroamericanos (43.3%).