La inflación acumulada de Panamá fue de 4% al finalizar el 2007, según datos oficiales. Este fenómeno inflacionario se debe a diversos factores: los altos precios del petróleo a nivel mundial, la devaluación del dólar y debido al gran auge de la economía.
La economía panameña alcanzó un crecimiento de 11,4% hasta septiembre de 2007.
El aumento generalizado de los precios es palpable. El costo de la canasta básica oscila entre los 193.37 dólares hasta 274.53 dólares.
El auge de la demanda también impulsa la inflación. Los extranjeros que están entrando al país tienen altos niveles de ingresos y los mismos están pagando precios superiores a los habituales. Uno de los sitios donde mayor impacto sobre los precios ha generado la migración es en Boquete, en la provincia de Chiriqui.
La notable reducción del desempleo (6,3%) ha impactado también sobre la demanda de bienes y servicios.
La inflación también se ha visto impactada por el incremento del valor de los bienes de consumo y los insumos que se importan.
Así lo revela el Índice de Precios al por Mayor, que alcanzó un incremento de aproximadamente 5% en el 2007.
Severo Sousa, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), plantea que las empresas son afectadas directamente. y no siempre pueden traspasar de golpe estas diferencias a los precios de ventas, porque se pierde competitividad.
A medida que siga aumentando el precio del barril de petróleo, el precio de los bienes y servicios continuará en alza.
La pregunta es ¿qué se puede hacer?
En general se puede fomentar una mayor competencia e incentivar el aumento de la oferta y de la productividad, según economistas consultados.
Otras de las opciones que se proponen es que el Gobierno tome una mayor participación dentro del mercado con la comercialización directa de productos básicos, sobre todo para darle oportunidad a aquellos panameños que pasan por la línea de pobreza.
Una de las recomendaciones que sugiere Temístocles Rosas, de la firma Consulting Plus, es revisar la carga tributaria que tiene el sector laboral, haciendo modificaciones a la ley fiscal.
Pedro Meilán, director de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, ni regular el mercado y menos congelar los precios, aduciendo que estas políticas no resuelven el problema.
En esta vorágine económica, uno de los sectores más afectados es la industria, según lo asegura Víctor Cruz, asesor económico del Sindicato de Industriales (SIP). Cruz afirma que los más perjudicados son la industria del plástico, vidrio, aluminio y cemento, que necesitan más energía para su proceso de producción. Destacó que el sector está haciendo todo lo posible para minimizar los costos.
El economista Gerzan Joseph, por su parte, propone que el Estado debe optimizar el desarrollo vial, y además otorgar un incentivo a los transportistas."Lo que habría que realizar es una educación al consumidor para que no gaste más de lo que gana", sostiene.