M ás de un millar de fabricantes y miles de profesionales asisten a la Feria del Juguete de Nueva York, que abrió ayer sus puertas pendiente del retroceso económico en EE.UU. y con una mayor preocupación por la seguridad de los productos.
"Estamos muy ilusionados con la Feria de este año, la 105 edición que se celebra en esta ciudad", declaró a Efe Adrienne Citrin, portavoz de la Asociación de la Industria del Juguete (TIA, por sus siglas en inglés), que representa al sector en Estados Unidos y organiza la muestra.
La entidad prevé que unos 35.000 visitantes recorran desde ayer hasta el 20 de febrero el Centro de Convenciones Javits, para conocer las novedades que presentan 1.200 empresas e intercambiar opiniones sobre las perspectivas de este año.
Un 22% de las 250 principales empresas del sector participan en el evento, que incluye un Centro del Inventor donde se mostrarán ideas para juguetes y juegos, según la TIA.
En esta feria se verán productos que llegarán a las tiendas en las Navidades próximas y para los comerciantes representa la primera oportunidad de ver de cerca qué ofrecen los fabricantes y cuáles son las tendencias del mercado.
"Es la mayor feria en Norteamérica", explicó Citrin, que señaló que la de Nueva York se une así a otras convenciones similares que anualmente se celebran en Nuremberg (Alemania) y Hong Kong.
Fabricantes y profesionales de todo el mundo podrán también intercambiar impresiones sobre el deterioro en la actividad económica y acerca de una posible caída del consumo.