El que hasta ayer había sido consejero delegado de Fiat, Gabriele Galateri, afirmó que la empresa necesita para ese cargo un directivo que tenga una "experiencia de trabajo de tipo industrial". Galateri presentó ayer su renuncia durante el Consejo de Administración de Fiat, menos de seis meses después de aceptar ese puesto, procedente de Ifi, la financiera de la familia Agnelli y que controla la compañía automovilística.
El grupo turinés emitió ayer una nota suscrita por Galateri, en la que éste asegura que, tras los más de cinco meses como consejero delegado ha podido comprobar que, "dada la complejidad de la situación", para guiar las riendas de Fiat es preciso un dirigente con experiencia en el ámbito industrial.
La prensa italiana ha destacado siempre de Galateri que se trataba de un empresario especializado en los aspectos financieros, hasta el punto de que era él quien había promovido el pacto con varias entidades bancarias italianas que han dado los créditos necesarios para abordar el fuerte endeudamiento de la empresa. En la nota, Galateri también señala su "amargura" a la hora de expresar al Consejo de Administración su intención de renunciar al cargo.