Las filiales del grupo Swissair Techynics, Atraxis y Swissport, necesitan una inyección de 300 millones de francos suizos a plazo corto, según el director de Crossair, André Dose.
De no recibir ese dinero, la flota aérea suiza corre el riesgo de quedarse inmovilizada como ya ocurrió durante dos días tras la suspensión de pagos del grupo porque no había dinero para pagar el queroseno de los aviones.
De aquí a fin de año habrá que encontrar el dinero necesario, señala Dose en unas declaraciones que publico el diario “Sonntagszeitung”.
Las dificultades financieras que registran las sociedades SR Technics (mantenimiento de aviones), Atraxis (sistemas informáticos) y Swissport (facturación de equipajes), constituyen un grave problema para la hasta hace poco compañía regional.