A partir del 1 de enero las cuentas públicas de muchos de los países más pobres mejorarán de forma instantánea, ya que en esa fecha el FMI comenzará a condonar deudas por un valor total de 4,800 millones de dólares.
El acuerdo hace efectiva la promesa que realizó el G8 -EEUU, Canadá, Italia, el Reino Unido, Alemania, Francia, Japón y Rusia- en junio de lograr la condonación de la deuda de los países más pobres. Se beneficiarán 20 naciones, la mayoría en Africa, aunque también se incluyen Bolivia, Honduras, Nicaragua y Guayana.
A ellos se añadirán posteriormente otros 24, según Mark Allen, director del Departamento de Políticas y Revisión del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El anuncio del FMI llega con una salvedad: antes de que se elimine la deuda, su directorio deberá dar el visto bueno a los mecanismos de gasto público de esos países. "Queremos garantías de que esta condonación adicional será usada bien", dijo Allen, quien aclaró que "no se trata de establecer un obstáculo nuevo".