Ford ganó el año pasado 6,561 millones de dólares, los mejores beneficios en una década, lo que no evitó que sus acciones sufrieran un fuerte correctivo en bolsa por los pobres resultados de la compañía en el último trimestre del año.
La caída de los beneficios trimestrales, 696 millones menos que en el mismo período de 2009, fue el resultado de un cargo de 960 millones de dólares relacionado con la conversión de deuda, que le permitió reducir su endeudamiento en 1,900 millones.
Los resultados de Ford también sufrieron por la caída de las ventas en Europa, consecuencia de la decisión de la compañía de reducir los incentivos que ofrece por la compra de sus vehículos.
En Europa, Ford perdió 51 millones de dólares en los últimos 90 días del año, aunque cerró 2010 con unos beneficios de 182 millones de dólares, una mejora de 326 millones de dólares con respecto a 2009.
Durante una conferencia telefónica con analistas y medios de comunicación, el director financiero de Ford, Lewis Booth, reconoció que aunque la empresa había advertido sobre el cargo de 960 millones, no había realizado un buen trabajo en mantener los mercados informados sobre sus actividades.
"Claramente estamos decepcionados porque habíamos indicado que Europa reportaría beneficios y no lo hemos logrado", explicó el director financiero.
Pero Booth también dijo que la estrategia de la compañía en Europa en temas de incentivos había sido acertada, a pesar de la caída de las ventas, "porque no vamos detrás de la cuota de mercado en Europa. Lo hemos intentado en el pasado y no es lo apropiado".
El consejero delegado de Ford, Alan Mulally, también señaló que la empresa había hecho "lo correcto" en Europa.
Mulally también reiteró en varias ocasiones durante la conferencia telefónica que 2011 "será incluso mejor que 2010" para Ford, tanto por las condiciones mundiales de crecimiento económico como por la situación en que se encuentra la compañía tras varios años de reestructuración.