El presidente de México, Vicente Fox, dijo que comenzó a reunirse con legisladores para tratar de convencerlos de que deben aprobar una controversial reforma fiscal que describió como el mayor reto de su primer año de gobierno.
"Será un cabildeo de 24 horas diarias, que de hecho ya comencé", dijo Fox durante una entrevista con Reuters en la residencia oficial de Los Pinos.
Fox, quien al asumir el cargo el pasado 1 de diciembre puso fin a 71 años de gobierno del otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI), dijo que se reúne por separado con cada integrante del Congreso mexicano.
Las cámaras de Diputados y Senadores iniciaron sus sesiones ordinarias para discutir y eventualmente aprobar un controversial proyecto de reforma fiscal que llegará al Congreso durante la última semana de marzo.
La reforma tendrá una tempestuosa recepción, pues los partidos representados, incluyendo el Partido Acción Nacional (PAN) de Fox, han mostrado división de opiniones principalmente en lo que respecta a la ampliación del Impuesto al Valor Agregado (IVA), de 15 por ciento, a alimentos y medicinas hoy exentos.
La reforma fiscal constituye una estrategia vital en el plan del presidente Vicente Fox para aumentar la actual recaudación tributaria de 11.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), que está por debajo del 20 por ciento que tienen otros países como Brasil y Argentina.
"Estoy reuniéndome con cada diputado e incluso uno a uno o en grupos", precisó, tras adelantar que también buscaría reunirse con los gobernadores .