Francia encontró ayer cierta comprensión de sus socios de la moneda única ante su elevado déficit público, debido a la difícil situación económica por la que atraviesa Europa, si bien la Comisión Europea certificará que este país no ha tomado las medidas suficientes para reducirlo.
Los ministros de Economía y Finanzas de la moneda única (eurogrupo) conocieron a través del ministro francés, Francis Mer, el presupuesto de su país, que prevé un déficit público para 2004 del 3.6 por ciento, claramente por encima del límite del 3 por ciento fijado en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Aunque Francia ha cosechado alguna comprensión ante su incumplimiento de reducir el déficit público en 2004 debido a la situación económica, que podría ser tenida en cuenta en cierta medida como excusa, sin embargo verá como este mes la Comisión propone nuevas medidas para que vuelva a la disciplina.
El Consejo de Economía y Finanzas (Ecofín) pidió el pasado junio a Francia, en el marco de un procedimiento por déficit excesivo, que tomara las medidas necesarias para rebajarlo hasta los límites permitidos en 2004, cosa que según el presupuesto no hará.
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pedro Solbes, señaló en una rueda de prensa que en la actualidad las perspectivas económicas para 2003 y 2004 "son diferentes que en el mes de junio".
Solbes indicó que "el debate en el que estamos trabajando" es "en qué medida hay que tener en cuenta estas circunstancias", es decir, el cambio hacia peor de las condiciones económicas.
Aunque el comisario dijo que "prefiero no prejuzgar el resultado (del debate), en cualquier caso habrá que tener en cuenta este elemento". De hecho, la Comisión Europea rebajó el pasado septiembre al 0.5 por ciento las previsiones de crecimiento de la zona euro para el conjunto del año.
El ministro francés, por su parte, señaló en una rueda de prensa que en la reunión todos los países han reconocido que la situación económica no es buena.
Precisamente la difícil coyuntura económica es uno de los motivos aducidos por Francia para justificar que le es imposible acometer una reducción del déficit más profunda para hacerlo volver a los niveles permitidos en un sólo año, por lo que su compromiso es regresar a la disciplina en 2005.