El presidente francés, François Hollande, avisó que si el déficit público se descontrola respecto a lo previsto este año a causa de la disminución de la recaudación por la crisis, no aumentará la presión fiscal, sino que se aplicarán nuevos recortes en las administraciones y en el gasto público.
“En 2013, el gasto de la administración del Estado estará estrictamente controlado. No se gastará ni un euro más de lo que estaba previsto en el presupuesto”, subrayó en una entrevista publicada ayer por el diario Ouest France .
Sin embargo, reconoció que “la recesión” se está traduciendo en menores ingresos y que eso entraña “el riesgo de un déficit más importante del previsto”.
Para hacer frente a esa situación, el presidente socialista garantizó que durante este año no aumentará la presión fiscal, lo que significa que se tomarán “nuevas medidas de ahorro en 2014-2015 y no únicamente en la (administración) del Estado”, sino también en las locales y en los gastos sociales.
El pasado jueves, el Tribunal de Cuentas previno que Francia no cumplirá este año su objetivo de reducción del déficit.