Unos son diseñadores, otros programadores y otros escritores, pero a todos les une una misma motivación: cansados del aislamiento y de trabajar en la soledad de sus domicilios, han decidido compartir oficina.
Se trata del "coworking", una tendencia cada vez más popular en Estados Unidos y que consiste en compartir espacio de trabajo con otros profesionales aunque no pertenezcan a la misma empresa ni realicen tareas parecidas.
A caballo entre una oficina y un café, los locales de "coworking" están ganando adeptos a medida que crece en Estados Unidos el número de autónomos y el de personas que trabajan por cuenta ajena pero desde casa.
Según los últimos datos facilitados por la oficina federal de estadística, entre 2000 y 2005 se registraron 4 millones más de empresas compuestas por una sola persona.
Paralelamente, la subida de la gasolina está animando a muchos empleados de Estados Unidos -donde es habitual vivir a muchos kilómetros de la oficina- a negociar con sus empresas para poder trabajar parcialmente desde casa.
Se calcula que unos 26 millones de estadounidenses trabajan desde sus domicilios al menos un día a la semana, lo que equivale al 18 de la población con empleo en el país.
Pero tener el despacho a pocos metros del sofá del salón también cansa. La falta de compañeros y de una clara división entre el espacio de trabajo y ocio puede ser psicológicamente dura para muchas personas.
Una solución sencilla y económica es el "coworking" y los locales que ofrecen este servicio están multiplicándose en las grandes ciudades de Estados Unidos.