El presidente de Grupo Carso Telecom, Carlos Slim, externó ayer su oposición a que se permita la inversión al 100 por ciento en el sector de las telecomunicaciones. Aseguró que la medida generaría serias presiones para las empresas mexicanas y que el actual proyecto impositivo del gobierno foxista "no es lo mejor que podemos esperar", por lo que requiere de modificaciones.
Con relación a la mayor apertura de la industria nacional a la participación foránea, el magnate ejemplificó que con la modificación legislativa de 1998, que permitió la participación al 100 por ciento de los extranjeros en el sistema financiero y bancario mexicano, los empresarios de nuestro país se han visto presionados a vender sus compañías.
"Cuando están cambiando estas leyes con un sentido de estimular que las empresas nacionales se vendan, pues no me parece bien, sobre todo cuando en otros países existen limitaciones en muchos sentidos", declaró.
Reiteró que Teléfonos de México (Telmex) ha tenido fuertes presiones desde el exterior "con el pretexto de que es una empresa dominante", y agregó, "con lo que estamos de acuerdo es que ganen el mercado en competencia y no que se los entreguen en charola de plata".
Al ser consultado respecto a la oposición de la telefónica estadounidense AT&T por la reducción paulatina de tarifas de liquidación entre Teléfonos de México y WorldCom, y de su amenaza de presentar su queja formal ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, Slim se limitó a señalar: "Desconozco las razones por lo que lo se opone AT&T, pero los otros están de acuerdo, pues simplemente no es razonable esa respuesta." Se refirió al proceso de escisión de Grupo Carso Telecom. "De hecho consideramos que el principal competidor de Telmex es Telcel, y que es necesario que operen en forma completamente separada por razones operativas. Esto se ha planteado a la asamblea y se planteará al consejo por considerar que es lo más conveniente."
Sobre la apertura del sistema financiero mexicano y de pagos, específicamente en relación con la compraventa entre Banamex y Citigroup, destacó que no es un fenómeno que a él le entusiasme, aunque aclaró que "Inbursa jugará un papel importante. Difiero de los que opinan que los empresarios mexicanos no sabemos manejar nuestros negocios.
"Difiero de aquellas autoridades que piensan que la inversión extranjera es mejor que la nacional y la favorezcan, son unos nacionalifóbicos", aseveró. Slim dijo estar de acuerdo con que se reduzca el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a los trabajadores, pero que haya una obligación de que tal reducción se traduzca en ahorro interno para estimular las inversiones y el mercado nacional.