Humo negro pinta nuevamente en el panorama agropecuario, luego que hoy en la tarde culmina el plazo de 72 horas que otorgó el Frente Pro Defensa del Sector Agropecuario para iniciar las negociaciones con la Comisión de Alto Nivel del Gobierno.
El frente decidirá hoy en la provincia de Veraguas, las próximas "medidas de presión" a tomar luego de que desconociera la creación de la Comisión Técnica Interistitucional Permanente que se conformó ayer entre la Comisión de Alto Nivel del Gobierno y al Unión Nacional de Productores Agropecuarios de Panamá (UNPAP), considerando que este último gremio representa solamente al sector elitista del país y no a los medianos y pequeños agricultores.
En este acuerdo, se estableció como prioridad la necesidad de mantener la estabilidad, la tranquilidad y la paz dentro del sector para impulsar el desarrollo económico del país y el bienestar de miles de panameños que dependen de estas garantizando la seguridad alimentaria.
El presidente de la UNPAP, Luis Benjamín Rosas, señaló que este gremio representa no menos de 40 gremios agropecuarios del todo el país. Pero añadió que no lo es así en el caso del Frente Pro Defensa del Sector Agropecuario que está constituido por personas naturales. "Muchos de los productores que constituyen el Frente, forman parte también de la UNPAP", aseguró Rosas en conferencia de prensa.
No obstante, Eidy Bonilla, coordinadora del Comité Pro del Sector Agropecuario (conformado por más de 270 asociaciones del ámbito nacional) afirmó que si la UNPAP, representada por los productores ricos, quiere negociar "a parte" con la Comisión de Alto Nivel del Gobierno, puede hacerlo. Mientras que, Isidra Barrantes, presidenta de la Asociación de Productores Mixtos de Coclé, hizo un llamado de cordura al gobierno, para que no provoquen acciones similares a las ocurridas en Argentina y Venezuela. Otros de los puntos acordados ayer entre la Comisión de Alto Nivel y la UNPAP es el compromiso a través de la creación de un foro de consulta, que quincenalmente se reunirán para darle seguimiento a los acuerdos surgidos por las recomendaciones elaboradas por la Comisión Técnica.
Durante el año 2002 el distrito de Panamá presentó un bajo nivel de actividad producto de una sobreoferta en el mercado de vivienda y debido a los efectos de la contracción económica en el comercio.