París se ha visto fuertemente afectado como destino turístico por los efectos de la crisis económica, de forma que el número de visitantes estadounidenses y japoneses se ha reducido de forma significativa.
Según los responsables de turismo de la capital francesa, desde comienzos de año el número de estadounidenses que han pasado por la capital ha caído un 17% y el de japoneses un 16, publicó ayer "Le Parisien".
Este bajón lo atribuyen a la situación financiera, los descensos en picado de las bolsas y, consecuentemente, de los fondos de pensiones de los que dependen las jubilaciones de buena parte de los estadounidenses.
El presidente de la Cámara Sindical de Hoteleros de París, Bertrand Lecourt, indicó que la tasa de ocupación global en julio fue un 5% inferior a la del mismo mes de 2001.
Para agosto, el resultado podría ser todavía peor, ya que las previsiones de ocupación, en función de las reservas, son del 56%, frente al 72% un año antes.
Dado que la disminución de los turistas afecta sobre todo a norteamericanos y japoneses, su ausencia se ha dejado sentir de forma marcada en los hoteles de lujo -de cuatro y cinco estrellas-, donde son junto a los británicos los principales clientes.
Por el contrario, los establecimientos de hasta tres estrellas mantienen tasas de ocupación similares.
A pesar de estas oscilaciones, según la Oficina de Turismo y de Congresos de París, los estadounidenses son los turistas más numerosos en París (15%), seguidos por los británicos (9%), los españoles (6%, cuyo número ha aumentado mucho), los italianos (6%), los alemanes (3%) y los canadienses (3%).
Cada vez es más frecuente ver visitantes de los países del centro y del este de Europa (los polacos han aumentado un 53%).
Por nivel de gasto, en cabeza se sitúan los británicos, con una media de 146 euros diarios en hotel y restaurante por persona, seguidos de los estadounidenses, con 132 euros.