La cumbre del Grupo de los 20 celebrada el fin de semana pasado en Washington envió "un mensaje político sin precedentes" y propuso un programa ambicioso, dijo ayer el subdirector gerente del FMI, John Lipsky.
Según el funcionario, durante la cumbre se confirmó el "acuerdo cada vez más poderoso en favor de una amplia acción para afrontar los retos sobrecogedores y sin precedentes de la crisis actual". "Se mida como se mida, la Cumbre propuso un programa ambicioso", añadió. El comunicado final tras la reunión de unas seis horas de los gobernantes del Grupo de los 20 señaló el compromiso para "asegurar que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y los otros bancos multilaterales de desarrollo tengan recursos suficientes para seguir desempeñando su papel en la superación de la crisis".
Japón ya ha anunciado que prestará al FMI $100 millones adicionales para fortalecer los recursos de la institución.
Lipsky afirmó que "las autoridades políticas de más alto nivel han reconocido que se necesita una acción urgente".